Tener presencia online abre un universo de posibilidades que no vamos a descubrir aquí. Pero baste decir que si no existes en la red tus iniciativas comerciales tendrán poca o ninguna esperanza de futuro. El horizonte está teñido de redes sociales, networking y posicionamiento. No lo decimos nosotros. Es Vox populi.

Disponer de una página web es hoy un «must» que difícilmente nadie se atreve a rebatir. Cierto es que no es la única forma de moverse en las procelosas aguas virtuales (hay quienes optan por basar toda su estrategia en plataformas como Instagram, por ejemplo), pero sin duda es la más utilizada, y el hecho no es baladí. La capacidad que brinda para crecer, comunicarse con sus usuarios potenciales, estar disponible 24/7 y a nivel internacional, son solo algunos apuntes que se extienden Ad infinitum.

Si no estás en la Red no existes. O como vaticinaba Bill Gates hace ya más de 20 años “Si su negocio no está en Internet, su negocio no existe”.

Pero como es obvio, no basta solo con «estar». Hay que hacer las cosas bien. Hablamos de:

  • Tener un sitio bien diseñado.
  • Partir de un estudio previo que analice a tu público objetivo.
  • Definir los mensajes que quieras transmitir.
  • Establecer las pautas que favorezcan maximizar los resultados buscados.

Porque no tiene nada que ver vender productos en un comercio online o promocionar tu imagen como coach, por ejemplo. Todos los caminos llevan a Roma, pero cada camino arrastra sus propios retos y desafíos.

Ahora bien, sigues los pasos para crear una página web, y llega la hora de ver los resultados. Aquí más de uno y más de dos se ha topado con que el sitio web simplemente no funciona bien. Bajas velocidades de carga, cuelgues, problemas con certificados de seguridad, incompatibilidades con las versiones de PHP… lo que se traduce en pocas visitas, fuga de usuarios, bajo engagement. Y entonces todo corre el riesgo de derrumbarse. Habemus un problema.

De nada sirve encomendarse a un Oráculo. Aquí solo vale arremangarse y empezar a ser proactivo.

Elegir un hosting puede ser toda una epopeya

Optar por un buen hosting donde alojar tu página web es un factor decisivo en la disciplina que ha dado en bautizarse como WPO (Web Performance Optimization), que contempla todas aquellas acciones orientadas a optimizar el rendimiento de un sitio en línea como puede serlo optimizar el tamaño de las imágenes.

Existen plataformas de alojamiento gratuitas y otras de pago, especializadas en diversos CMS, con servidores dedicados o compartidos… Realizando una sencilla consulta en la web encontrarás un sinfín de comparativas (muchas de ellas que destilan un nivel de objetividad cuanto menos dudoso) que convierten la caza del mejor hosting en una tarea compleja, plagada de incertidumbre e interrogantes.

¿Sabré elegir el mejor hosting? ¿En verdad merece pagar más en uno u otro? ¿Debo optar por lanzarme a un servidor dedicado? ¿Windows o Linux?

En efecto, se abre entonces la caja de Pandora, inundada de preguntas que amenazan con provocar en más de uno síntomas de Delírium trémens.

Nosotros, como muchos otros, también pasamos por ello.

Encontrar el alojamiento perfecto ¿un mito?

MarTech Forum busca constantemente mejorar, evolucionar y adaptarse a las nuevas tendencias, intentando brindar una experiencia fluida y dinámica durante la navegación del sitio web. A su vez se hace necesario tener en cuenta que los plugins y la programación Ad hoc que conforman el ADN de la página web le insuflan vida propia. Todo esto nos llevó a buscar la forma de garantizar la mejor experiencia. Se convirtió en una de nuestras metas principales, en nuestra desiderata particular.

Y probamos, vaya si probamos. Porque la esperanza es lo último que se pierde.

Comenzamos por lo más obvio: aumentar las prestaciones del hosting donde se alojaba nuestra página. Lo hicimos paulatinamente, rozando el límite que justifica la relación coste/velocidad.

Mejoras notamos, sí, pero los pocos segundos que ganábamos en velocidad de navegación no compensaban el esfuerzo económico.

Teníamos claro que podíamos conseguir más. Era hora de ampliar nuestros horizontes, de valorar otros servicios de alojamiento web.

En busca de la ansiada velocidad

Y este fue el pistoletazo para iniciar pruebas en distintas plataformas de alojamiento web. Evaluábamos en cada caso la usabilidad de los paneles de control, y llevábamos a cabo análisis con herramientas como Google PageSpeed o Gmetrix para detectar en cada caso las mejoras más inmediatas.

Testeamos servidores compartidos y dedicados (estos últimos suelen dispararse en cuanto a coste y requisitos de administración), con Dashboards algunos más intuitivos y otros infumables.

También experimentamos en ocasiones lo difícil que resulta que un servicio de atención al cliente sea realmente eficiente. No basta con que respondan rápido; tienen que solucionar tus problemas.

Pero ninguno terminaba de convencernos. Especialmente en lo relativo a la velocidad (sin duda el factor determinante) que no alcanzaba las cotas de mejora esperadas. La misión empezaba a tener visos de convertirse en una tarea Sine die. Parecía que los hados se mofaban de nosotros y se conjuraban para zancadillear nuestras intentonas.

SiteGround: Vine, vidi, vici

Entonces se cruzó en nuestro camino SiteGround, In extremis, cuando ya casi nos habíamos rendido y empezábamos a pensar que sería casi imposible lograr mejoras reales de rendimiento (por lo menos sin arruinarnos por el camino).

El Currículum Vitae de SiteGround viene avalado por años de experiencia en el sector, y lleva tiempo formando parte del Olimpo de los hosting. Al poco tiempo pudimos constatar de primera mano el por qué.

Lo primero fue comprobar de forma directa algunos clientes que ya alojan sus contenidos en SiteGround, sujetos al mismo plan que se nos había ofrecido. Sitios web conocidos y contrastados, que soportaban sin despeinarse altos niveles de tráfico. Esto sin duda resultó revelador.

Después bastaron unas pocas pruebas para ver ipso facto que el rendimiento de nuestra web se disparaba, reduciendo de golpe los tiempos de carga casi en un 50%. Lo que había sido un annus horribilis en busca de servicios de alojamiento que cumplieran con nuestras expectativa devengó en un rayo de esperanza real y tangible. Por fin parecía que los Dioses habían hecho caso a nuestras súplicas.

Manos a la obra para ver resultados tangibles

Y todavía no habíamos puesto la máquina a engrasar. Tan solo se trataba de una instalación primigenia basada en WordPress (un CMS en el que SiteGround está especializado). Es decir, un test en bruto, casi una prueba de concepto.

Nos quedaba todavía por implementar otras funcionalidades que la empresa pone al alcance de sus usuarios, como por ejemplo:

  • Administrar la versión de PHP para optimizar el rendimiento asociado a las instalaciones más recientes (para optimizar la velocidad de acceso a la base de datos).
  • El CDN Cloudflare que se puede activar de forma gratuita y que redunda en mayores velocidades, sobre todo a la hora de servir recursos de la página web en zonas geográficas alejadas.
  • Gestión de certificados SSL cada vez más valorados por buscadores como Google y que afectan de forma positiva al posicionamiento orgánico.
  • El potente plugin SG Optimizer que se encarga de aspectos como administrar la caché, activar la compresión GZIP u optimizar las imágenes, entre otras cosas. Un «todo en uno» que evita la instalación de varios plugins (que a la postre consumen muchos recursos) en favor de uno solo, desarrollado exclusivamente por SiteGround.

SiteGround dispone de un panel de administración amigable, las copias de seguridad y un servicio de atención al cliente en español 24/7, tanto por chat, teléfono o mediante un sistema de tickets. Garantía de una atención inmediata a la hora de resolver dudas.

En especial cabe destacar el entorno de Ensayo (o Staging) que nos sorprendió gratamente. Este último clona la web en una ubicación protegida, y en este Álter ego virtual se pueden efectuar todos los ajustes necesarios sin miedo de afectar a la versión en línea. Una vez realizados los cambios pertinentes, y confirmado que funcionan como es de esperar, se pueden volcar a producción, en un par de clics. En segundos habrás actualizado la web, de forma transparente para el usuario. Desde nuestra perspectiva, una característica que se merece una calificación Cum laude.

Los resultados de usar SiteGround como hosting son hasta ahora muy satisfactorios. Su plataforma alimenta nuestras expectativas de crecimiento, de poder hacerlo de forma sostenible, y sobre todo, sin complicaciones. Porque al fin y al cabo, lo que en el fondo todos buscamos es una solución de confianza, con una administración simple y que cumpla con lo que promete en cuanto a rendimiento.

De momento así es y para MarTech Forum Alea iacta est, la suerte está echada…